“Nosotros somos la obra maestra nosotros somos de la obra maestra”
Okakura Kakuso comienza mostrándonos una historia sobre “Un árbol de kiri maravilloso que es convertido en un arpa que se rehúsa a conocer un amo y Piewoh el maestro de los artistas”
El observador de arte debe construir en su ser la cualidad de poder decodificar mensajes, recibirlos de manera correcta y por otro lado el artista debe saber como enviar mensajes que construyan buenos observadores, primero tenemos que señalar el caso del observador okakura señala que dicho personaje debe ser alguien que se acerque a una obra de una manera muy humilde y obedecer hasta la mas minima sugerencia que esta le haga por que de otra forma nos convertiremos en alguien que ve pero no observa, en alguien incapaz de apurar a sus sentidos y su entendimiento para enriquecerse como persona.
Una de las cosas importantes que nos brinda una obra es la capacidad de entrañar a una persona que observa muy de cerca de cada personaje como pasa con las novelas y como vemos que a medida que pasamos las paginas nuestros personajes se abisman sobre sus destinos tal vez una de las tragedias preferidas de Aristóteles nos ayudara a entender mejor, la tragedia de “Edipo rey” escrita por Sófocles, iniciamos encontrando que Edipo ya es rey de la ciudad de Tebas pero es entonces cuando el espectador genera lasos de intimidad con el protagonista y comenzamos a ver como a medida que avanza la obra se estrechan mas los lasos que existen entre Edipo y nosotros sentimos la misma necesidad que el de alejarnos de ese destino que vaticina destrucción y sentimos el mismo dolor que el siente cuando vemos que al tratar de alejarnos del destino nos sumergimos lentamente en el.
Ese conjunto de sentimientos, la afinidad con Edipo, el sufrimiento, el miedo, la impotencia, el dolor, todo eso que sentimos al leer Edipo rey toda esa simpatía y compenetración son parte de eso que Okakura señala como “La unión de espíritus a fines en el arte” cuando nos acercamos a estas obras encontramos que nos enriquecen, nos llenan y de esta forma vemos como las obras van creando en nosotros un observador hambriento, fiel y noble.
Ya que lo importante para apreciar el arte realmente es entender y analizar lo que el artista quiso expresar y tener un punto critico propio acerca de las cosas no permitir que nadie irrumpa en nuestro punto de vista que debe ser totalmente objetivo y humilde.
Para finalizar quisiera los dos párrafos finales de el texto por que luego de meditarlo no hay forma de que alguien pueda expresar esto mejor.
“Las exigencias del arte contemporáneo no pueden ignorarse en ningún esquema de vida. El arte de hoy es lo que realmente nos pertenece: es reflejo nuestro. Condenándolo nos condenamos nosotros. Decimos que la era presente no posee arte: ¿quién es el responsable de esto? Es indudablemente una vergüenza que a pesar de todas nuestras rapsodias sobre la antigüedad, prestemos tan poca atención a nuestras propias posibilidades. Batalladores artistas, almas agotadas languideciendo a la sombra del frívolo desdén! En este siglo de egocentrismo, ¿qué inspiración les ofrecemos?.”
“El pasado puede bien mirar con piedad la pobreza de nuestra civilización; el futuro se reirá de la aridez de nuestro arte. Al destruir lo hermoso de la vida estamos destruyendo el arte. Ojalá un poderoso brujo pudiese, con el tronco de la sociedad, crear un arpa poderosa cuyas cuerdas resonaran al toque de los genios.”
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